EL OFICIO DIVINO (caps. 8-18)
Capítulo VIII
LOS OFICIOS DIVINOS POR LA NOCHE
1 En invierno, es decir, desde
el primero de noviembre hasta Pascua, siguiendo un criterio razonable,
levántense a la octava hora de la noche, 2 a fin de que descansen hasta un poco
más de media noche, y se levanten ya reparados. 3 Lo que queda después de las
Vigilias, empléenlo los hermanos que lo necesiten en el estudio del salterio y
de las lecturas.
4 Pero desde Pascua hasta el mencionado primero de noviembre, el horario se
regulará de este modo: Después del oficio de Vigilias, tras un brevísimo
intervalo para que los hermanos salgan a las necesidades naturales, sigan los
Laudes, que se dirán con las primeras luces del día.
Capítulo IX
CUANTOS SALMOS SE HAN DE DECIR
EN LAS HORAS NOCTURNAS
1 En el mencionado tiempo de
invierno, debe decirse en primer lugar y por tres veces el verso: "Señor,
ábreme los labios, y mi boca anunciará tus alabanzas", 2 al que se
añadirá el salmo 3 y el "Gloria"; 3 tras éste, el salmo 94 con
antífona, o por lo menos, cantado. 4 Siga luego el himno, después seis salmos
con antífonas. 5 Dichos éstos y el verso, dé el abad la bendición.
Siéntense todos en bancos, y los hermanos lean por turno en el libro del atril,
tres lecturas, entre las cuales cántense tres responsorios. 6 Dos responsorios
díganse sin "Gloria", pero después de la tercera lectura, el que
canta diga "Gloria". 7 Cuando el cantor comienza a entonarlo,
levántense todos inmediatamente de sus asientos en honor y reverencia de la
Santa Trinidad.
8 Léanse en las Vigilias los libros de autoridad divina, tanto del Antiguo como
del Nuevo Testamento, así como los comentarios que hayan hecho sobre ellos los
Padres católicos conocidos y ortodoxos.
9 Después de estas tres lecturas con sus responsorios, sigan otros seis salmos
que se han de cantar con "Alleluia". 10 Tras éstos, una lectura del
Apóstol que se ha de recitar de memoria, el verso y la súplica de la letanía,
esto es el "Kyrie eleison". 11 Así se concluirán las
"Vigilias" nocturnas.
Capítulo X
COMO SE HA DE CELEBRAR EN VERANO
LA ALABANZA NOCTURNA
1 Desde Pascua hasta el primero de noviembre manténgase, en cuanto al número de salmos, todo lo que se dijo arriba, 2 pero, a causa de la brevedad de las noches, no se leerán las lecturas en el libro, sino que, en lugar de esas tres lecturas, se dirá una de memoria, tomada del Antiguo Testamento y seguida de un responsorio breve. 3 Todo lo demás cúmplase como se dijo, es decir, que nunca se digan en las Vigilias menos de doce salmos, sin contar en este número el salmo 3 y el 94.
Capítulo XI
COMO HAN DE CELEBRARSE
LAS VIGILIAS DE LOS DOMINGOS
1 El domingo levántense para
las Vigilias más temprano. 2 Guárdese en tales Vigilias esta disposición:
Reciten, como arriba dispusimos, seis salmos y el verso. Siéntense todos por
orden en los bancos, y léase en el libro, como arriba dijimos, cuatro lecciones
con sus responsorios. 3 Sólo en el cuarto responsorio diga "Gloria"
el cantor, y al entonarlo, levántense todos en seguida con reverencia.
4 Después de estas lecturas, síganse por orden otros seis salmos con
antífonas, como los anteriores, y el verso. 5 Luego léanse de nuevo otras
cuatro lecturas con sus responsorios en el orden indicado.
6 Después de éstas, díganse tres cánticos de los Profetas, los que determine
el abad, los cuales se salmodiarán con " Alleluia ". 7 Dígase el
verso, dé el abad la bendición, y léanse otras cuatro lecturas del Nuevo
Testamento en el orden indicado. 8 Después del cuarto responsorio empiece el
abad el himno "Te Deum laudamus". 9 Una vez dicho, lea el abad una
lectura de los Evangelios, estando todos de pie con respeto y temor. 10 Al
terminar, todos respondan "Amén", y prosiga en seguida el abad con el
himno "Te decet laus", y dada la bendición, empiecen los Laudes.
11 Manténgase este orden de las Vigilias del domingo en todo tiempo, tanto en
verano como en invierno, 12 a no ser que se levanten más tarde - lo que no
suceda - y haya que abreviar un poco las lecturas o los responsorios. 13
Cuídese mucho de que esto no ocurra, pero si aconteciere, el responsable de
esta negligencia dé conveniente satisfacción a Dios en el oratorio.
Capítulo XII
COMO SE HA DE CELEBRAR
EL OFICIO DE LAUDES
1 En los Laudes del domingo, dígase en primer lugar el salmo 66 sin antífona, todo seguido. 2 Luego dígase el 50 con "Alleluia"; 3 tras él, el 117 y el 62; 4 después el "Benedicite" y los "Laudate", una lectura del Apocalipsis dicha de memoria, el responsorio, el himno, el verso, el cántico del Evangelio, la letanía, y así se concluye.
Capítulo XIII
COMO HAN DE CELEBRARSE LOS LAUDES
EN LOS DIAS ORDINARIOS
1 En los días ordinarios, en
cambio, celébrese la solemnidad de Laudes de este modo: 2 Dígase el salmo 66
sin antífona, demorándolo un poco, como el domingo, para que todos lleguen al
50 que se dirá con antífona. 3 Luego díganse otros dos salmos, como es de
costumbre, esto es: 4 el lunes, el 5 y el 35; 5 el martes, el 42 y el 56; 6 el
miércoles, el 63 y el 64; 7 el jueves, el 87 y el 89; 8 el viernes, el 75 y el
91; 9 y el sábado, el 142 y el cántico del Deuteronomio que se dividirá en
dos "Glorias". 10 Pero en los demás días se dirá un cántico de los
Profetas, cada uno en su día, como salmodia la Iglesia Romana. 11 Sigan
después los "Laudate", luego una lectura del Apóstol que se ha de
recitar de memoria, el responsorio, el himno, el verso, el cántico del
Evangelio, la letanía, y así se concluye.
12 Los oficios de Laudes y Vísperas no deben terminar nunca sin que el superior
diga íntegramente la oración del Señor, de modo que todos la oigan. Esto se
hará, porque como suelen aparecer las espinas de los escándalos, 13
amonestados por la promesa de la misma oración que dice: "Perdónanos así
como nosotros perdonamos", se purifiquen de este vicio. 14 En las otras
Horas, en cambio, se dirá la última parte de esta oración, para que todos
respondan: "Mas líbranos del mal. "
Capítulo XIV
COMO HAN DE CELEBRARSE LAS VIGILIAS
EN LAS FIESTAS DE LOS SANTOS
1 En las festividades de los santos y en todas las solemnidades celébrese el oficio como dispusimos para el domingo, 2 excepto que se dirán los salmos, las antífonas y las lecturas que correspondan al mismo día. Pero guárdese la disposición prescrita.
Capítulo XV
EN QUE TIEMPOS SE DIRA ALELUYA
1 Desde la santa Pascua hasta
Pentecostés, se dirá "Aleluya" sin interrupción, tanto en los
salmos como en los responsorios. 2 Pero desde Pentecostés hasta el principio de
Cuaresma se dirá únicamente todas las noches a los Nocturnos, con los seis
últimos salmos.
3 Pero todos los domingos, salvo en Cuaresma, se dirán con "Aleluya"
los cánticos, Laudes, Prima, Tercia, Sexta y Nona; mas las Vísperas con
antífona. 4 En cambio, los responsorios no se digan nunca con
"Aleluya", sino desde Pascua hasta Pentecostés.
Capítulo XVI
COMO SE HAN DE CELEBRAR
LOS OFICIOS DIVINOS DURANTE EL DIA
1 Dice el Profeta: "Siete
veces al día te alabé". 2 Nosotros observaremos este sagrado número
septenario, si cumplimos los oficios de nuestro servicio en Laudes, Prima,
Tercia, Sexta, Nona, Vísperas y Completas, 3 porque de estas horas del día se
dijo: "Siete veces al día te alabé". 4 Pues de las Vigilias
nocturnas dijo el mismo Profeta: "A media noche me levantaba para darte
gracias".
5 Ofrezcamos, entonces, alabanzas a nuestro Creador "por los juicios de su
justicia", en estos tiempos, esto es, en Laudes, Prima, Tercia, Sexta,
Nona, Vísperas y Completas, y levantémonos por la noche para darle gracias.
Capítulo XVII
CUANTOS SALMOS SE HAN DE CANTAR
EN ESAS MISMAS HORAS
1 Ya hemos dispuesto el orden
de la salmodia en los Nocturnos y en Laudes; veamos ahora en las Horas
siguientes.
2 En la Hora de Prima díganse tres salmos separadamente, y no bajo un solo
"Gloria"; 3 el himno de esta Hora se dirá después del verso:
"Oh Dios, ven en mi ayuda", antes de empezar los salmos. 4 Cuando se
terminen los tres salmos recítese una lectura, el verso, el "Kyrie
eleison" y la conclusión.
5 A Tercia, Sexta y Nona celébrese la oración con el mismo orden, esto es: el
himno de esas Horas, tres salmos, la lectura y el verso, el "Kyrie
eleison" y la conclusión. 6 Si la comunidad fuere numerosa, los salmos se
cantarán con antífonas, pero si es reducida, seguidos.
7 El oficio de Vísperas constará, en cambio, de cuatro salmos con antífona; 8
después de éstos ha de recitarse la lectura, luego el responsorio, el himno,
el verso, el cántico del Evangelio, la letanía, y termínese con la Oración
del Señor.
9 Completas comprenderá la recitación de tres salmos que se han de decir
seguidos, sin antífona; 10 después de ellos, el himno de esta Hora, una
lectura, el verso, el "Kyrie eleison", y termínese con una
bendición.
Capítulo XVIII
EN QUE ORDEN
SE HAN DE DECIR LOS SALMOS
1 Primero dígase el verso:
"Oh Dios, ven en mi ayuda; apresúrate, Señor, a socorrerme", y
"Gloria"; y después el himno de cada Hora.
2 En Prima del domingo se han de decir cuatro secciones del salmo 118, 3 pero en
las demás Horas, esto es, en Tercia, Sexta y Nona, díganse tres secciones de
dicho salmo 118. 4 En Prima del lunes díganse tres salmos, el 1, el 2 y el 6. 5
Y así cada día en Prima, hasta el domingo, díganse por orden tres salmos
hasta el 19, dividiendo el salmo 9 y el 17 en dos partes. 6 Se hace así, para
que las Vigilias del domingo empiecen siempre con el salmo 20.
7 En Tercia, Sexta y Nona del lunes díganse las nueve secciones que quedan del
salmo 118, tres en cada Hora. 8 Como el salmo 118 se termina en dos días, esto
es entre el domingo y el lunes, 9 el martes en Tercia, Sexta y Nona salmódiense
tres salmos desde el 119 hasta el 127, esto es, nueve salmos. 10 Estos salmos se
repetirán siempre los mismos en las mismas Horas hasta el domingo, conservando
todos los días la misma disposición de himnos, lecturas y versos. 11 Así se
comenzará siempre el domingo con el salmo 118.
12 Cántese diariamente Vísperas modulando cuatro salmos, 13 desde el 109 hasta
el 147, 14 exceptuando los que se han reservado para otras Horas, esto es, desde
el 117 hasta el 127, y el 133 y el 142. 15 Los demás deben decirse en
Vísperas. 16 Pero como resultan tres salmos menos, por eso han de dividirse los
más largos de dicho número, es a saber, el 138, el 143 y el 144. 17 En cambio
el 116, porque es breve, júntese con el 115. 18 Dispuesto, pues, el orden de
los salmos vespertinos, lo demás, esto es, lectura, responsorio, himno, verso y
cántico, cúmplase como arriba dispusimos.
19 En Completas, en cambio, repítanse diariamente los mismos salmos, es a
saber, el 4, el 90 y el 133.
20 Dispuesto el orden de la salmodia diurna, todos los demás salmos que quedan,
repártanse por igual en las Vigilias de las siete noches, 21 dividiendo
aquellos salmos que son más largos, y asignando doce para cada noche.
22 Advertimos especialmente que si a alguno no le gusta esta distribución de
salmos, puede ordenarlos como le parezca mejor, 23 con tal que mantenga siempre
la recitación íntegra del salterio de ciento cincuenta salmos en una semana, y
que en las Vigilias del domingo se vuelva a comenzar desde el principio, 24
porque muestran un muy flojo servicio de devoción los monjes que, en el espacio
de una semana, salmodian menos que un salterio, con los cánticos acostumbrados,
25 cuando leemos que nuestros santos Padres cumplían valerosamente en un día,
lo que nosotros, tibios, ojalá realicemos en toda una semana.